Serranía de Cuenca · 4 lugares

Patrimonio industrial: saltos, minas y salinas de la Serranía de Cuenca

El patrimonio industrial de la Serranía de Cuenca va de la central del Salto de Villalba, inaugurada en 1926 para dar luz a Madrid, a las minas de hierro y cobre de Talayuelas y Cueva del Hierro, las salinas que dan nombre a Salinas del Manzano y los molinos y batanes de los ríos.

Agua, metal y sal

La obra mayor es el Salto de Villalba: una central hidroeléctrica de 1926 que llevaba luz a Madrid con el agua del embalse de la Toba, un canal de casi veinte kilómetros por la laguna de Uña y un poblado obrero que se vació al automatizarse. Su historia, contada por quienes vivieron allí: El Salto de Villalba. Más arriba, la presa de bóveda de La Tosca detiene el Cuervo para lo mismo.

Las minas vienen de lejos. La de Cueva del Hierro se trabajó desde época romana hasta el siglo XX. En la Serranía Baja, el Cerro de las Minas de Talayuelas tiene registros de cobre de 1566 y 1586 y el Pozo Vulcano de 1841, y la mina de Santa Filomena, en Garaballa, sacó cobre gris para una sociedad de Cuenca desde 1848. La sal da nombre a Salinas del Manzano y se recuerda en las salinas de Valsalobre.

Molinos y fábricas

El agua movió molinos harineros, martinetes y batanes: el Molino del Batán de Huerta del Marquesado, los molinos de Boniches o el Molino de la Luz, que dio electricidad al pueblo en 1915. Cardenete convirtió su fábrica de harinas en museo.

Buen uso

Muchas labores son bocas de mina o escoriales sin protección: se miran sin entrar ni remover.

Este paisaje por capas del tiempo

Los lugares de este tema conservan huellas de estas épocas. Un mismo lugar puede aparecer en varias.

Todos los lugares (4)

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se inauguró el Salto de Villalba?

En 1926, según elDiario.es, con la presencia de Alfonso XIII el 15 de junio.