Episodio · 1841 – 1924 · Carlistas, Madoz y desamortización

La fiebre minera de la Serranía Baja

Entre 1841 y principios del siglo XX, los cerros de Talayuelas y Garaballa se llenaron de registros mineros. Una sociedad de burgueses de Cuenca explotó desde 1848 el cobre gris de Santa Filomena, en tierras de la marquesa de Moya; en 1898 una compañía inglesa compró las minas y en 1899 sacó 15 toneladas de mineral. La falta de caminos y de ferrocarril acabó con todo: en 1924 la Estadística Minera hablaba de una minería de «vida lánguida».

Una ley y una fiebre

En la sierra que hay entre Talayuelas, Garaballa y los pueblos valencianos de Tuéjar y Sinarcas, la tierra enseña desde siempre su metal: filones pequeños de hierro y algo de cobre, y por el monte, montones de escoria de fundiciones viejas. Algunos escoriales, como el del Campo de las Herrerías, son romanos; otros, quizá de la siderurgia medieval que quemaba el bosque.

La ley de minas de 1825, la de Elhuyar, abrió la mano a los particulares. En 1841 llegó el primer expediente de Talayuelas que guarda el Archivo Histórico Provincial: el Pozo Vulcano, una mina de hierro en las «Meneras del Pico Ranera», hoy el Cerro de las Minas. Lo pidió Antonio Gimeno, de Torrebaja, comerciante y fabricante de hierro, que vivía en el rento de Mijares, en Landete, donde había una fundición. En 1845 se denunciaron dieciséis escoriales del término para volver a fundirlos. Detrás había burgueses de Cuenca, vecinos del pueblo y cuatro propietarios de Cartagena, donde por entonces se fundían escorias romanas buscando plomo y plata.

Santa Filomena

En febrero de 1848 se formó en Cuenca la Sociedad Minera Santa Filomena: un abogado, Ambrosio Yañiz, de presidente; un tesorero y accionistas de la burguesía de la capital. Escrituró en 1854 y publicó su reglamento en 1855 para explotar dos minas, Santa Filomena, en el barranco de la Canaleja de Garaballa, y Amistad, en el Cerro de las Minas. El filón era de cobre gris con plata. Las minas estaban en tierras de la marquesa de Moya, que en esos años era Eugenia de Montijo, emperatriz de los franceses.

Duró poco. En 1867 la Estadística Minera la daba por paralizada: su futuro dependía del carbón de Henarejos, a dos leguas, y de un ramal de ferrocarril que hiciera rentable todo el distrito. El tren no llegó.

Los de fuera

El decreto de 1868 abrió las concesiones al capital extranjero, y en la Serranía Baja aparecieron nombres de lejos: un notario y médico de Murcia, un futuro alcalde de Cartagena, un danés afincado en Barcelona, el duque de las Torres, hermano del conde de Romanones. En 1890 se abrieron 25 expedientes en Talayuelas; un solo propietario pidió doce permisos ese año. Se limpiaron galerías viejas esperando empezar en 1891. En 1896 todos renunciaron.

En 1898 volvieron a pedirse los registros, esta vez con títulos de propiedad, y los dueños vendieron seis minas, entre ellas «Pico de Ranera», que era Santa Filomena, a una compañía inglesa, la United Spanish Copper Mines. Preparó los trabajos en octubre de 1898, siguió en 1899 y en los tres últimos meses del año sacó 15 toneladas de mineral, que se mandaron enteras a Inglaterra. Es todo lo que la estadística registra.

Vida lánguida

En 1909 aún había trece concesiones de hierro en Talayuelas y Garaballa, varias en manos de gente ligada a las minas de carbón de Henarejos. La última noticia es de 1924: la Estadística Minera reconocía en Cuenca zonas «de indiscutible importancia», el hierro de Talayuelas, Garaballa, Landete y Víllora, el cobre de Talayuelas «en donde los romanos dejaron testimonios», pero describía una minería de vida lánguida por la casi absoluta falta de transporte. Las bocas de mina y los escoriales siguen en el monte.

Vocabulario

Registro minero
Solicitud ante el Gobierno Civil para explorar o explotar un mineral en un terreno, medido en pertenencias. Se publicaba en el Boletín Oficial de la provincia y abría un plazo de 60 días para oposiciones.
Pertenencia
Unidad de superficie minera: una cuadrícula de 100 por 100 metros.
Denuncia de escorial
Petición para aprovechar los montones de escoria de fundiciones antiguas, con la idea de volver a fundirlos.
Cobre gris
Mineral de cobre con algo de plata, el que daba el filón de Santa Filomena.
Escorial
Montón de restos de una fundición. En Talayuelas los hay romanos, como el del Campo de las Herrerías, y otros quizá medievales.

Dónde está hoy

Preguntas frecuentes

¿Hubo minas de verdad en la Serranía Baja?

Sí, pequeñas. Filones de hierro y, en menor medida, de cobre en Talayuelas y Garaballa, con galerías en Santa Filomena y el Cerro de las Minas. Hubo mucho más papeleo que mineral: decenas de registros, una sociedad de Cuenca y una compañía inglesa que sacó 15 toneladas en 1899.

¿Por qué fracasó?

Por el transporte. En 1867 todo dependía de un ferrocarril que nunca llegó, y en 1924 la Estadística Minera seguía culpando a la falta de medios de transporte de la vida lánguida de la minería de la provincia.

¿Qué tiene que ver Eugenia de Montijo?

Las minas de Santa Filomena y La Provisora estaban en terrenos de la marquesa de Moya, título que en esos años tenía María Eugenia de Palafox, Portocarrero y Kirkpatrick, emperatriz de los franceses.

Fuentes y lecturas
  1. Huerta, J. J. (2023): «Historia de la minería metálica en la Serranía Baja de Cuenca», De Re Metallica 41, pp. 5-20 referencia localizada · Se ha leído el resumen en Dialnet.
  2. Huerta, J. J.: «La minería metálica en la Serranía Baja de Cuenca. Siglos XIX-XX», Centro de Estudios del Marquesado de Moya (2026) texto consultado · Extracto del artículo de 2023, basado en los 102 expedientes mineros del Archivo Histórico Provincial de Cuenca (1841-1900) y en la Estadística Minera del IGME.
  3. Estadística minera de España correspondiente al año de 1867 (IGME), p. 86 texto consultado · Sección de Cuenca: la mina Santa Filomena, de cobre gris argentífero, con sus labores paralizadas.
  4. Recuenco Pérez, J. (2017): «La Sociedad Minera Santa Filomena: liberalismo y capitalismo en Cuenca a mediados del siglo XIX», UCLM referencia localizada · Citado por Huerta; no leído directamente.

Cuestiones pendientes

  • Las licencias de cobre de 1566 y 1586 se conocen por la historia local recogida en la ficha de Talayuelas; falta ver el documento.
  • La explotación romana del cobre de Talayuelas la afirma la Estadística Minera de 1924 sin precisar minas ni fechas: no hay arqueología publicada que la confirme.
  • Qué queda hoy de cada mina (bocas, galerías, escoriales) y en qué estado: no hay inventario publicado.

Todas las fuentes de la memoria.

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