Oficio · Siglo XVI – años 40 del siglo XX · Los oficios del monte y del agua

Los gancheros del Escabas y el Guadiela

Durante siglos, los gancheros conducieron troncos de pino por el Tajo y sus afluentes hasta Aranjuez. En la Serranía de Cuenca, el oficio sigue vivo en la memoria de Priego, con el Escabas, y de Cañizares, con el Guadiela. La Junta lo declaró bien de interés cultural en 2021, con cinco pueblos conquenses entre los protegidos.

El bosque flotante

La madera de la Serranía bajaba por el agua. Los gancheros, que el Acuerdo de 2021 llama pastores de un bosque flotante, conducían los pinos talados en los montes del Alto Tajo por el río hasta Aranjuez y, a veces, hasta Toledo. El oficio de la maderada está documentado desde el siglo XVI y era el más representativo de los que salían de la madera, junto con el resineo y el carboneo.

En la Serranía de Cuenca, la declaración protege la tradición en cinco municipios: Priego, Cañamares, Cañizares, Beteta y Santa María del Val. Los ríos de esas tierras son el Escabas, que pasa por Priego y Cañamares, y el Guadiela, que pasa por Beteta y Cañizares: dos afluentes del Tajo.

Cómo se hacía una maderada

El trabajo empezaba en el monte. El apeo era la corta con hacha, y más tarde con sierra; el descortezado se hacía en primavera, para no dañar la albura; la saca arrastraba los troncos a sangre, con animales o incluso a hombros, hasta carros y yuntas de bueyes o mulas que los llevaban a los embarcaderos. Allí se apilaban, encambrados, una temporada, para que soltaran jugos y resinas y flotaran mejor.

En marzo se echaban al río, aprovechando la crecida del Tajo y de sus afluentes por las lluvias y el deshielo. El refrán lo dice así: «marzo con sus marzadas, se lleva las maderadas». Hacia agosto, lo habitual era que llegaran a Aranjuez. La expedición duraba entre tres y seis meses.

Una maderada podía reunir miles de troncos de más de doce metros cada uno y ocupar más de treinta kilómetros de río. Hacían falta al menos cien gancheros, y para las grandes, de unos cien mil troncos, más de mil. Iban en tres compañías: la delantera abría camino y levantaba con los propios troncos obras de ingeniería, los adobos, para salvar desniveles; el centro llevaba el grueso y evitaba que los troncos se trabaran y formaran una presa que lo hiciera todo astillas; y la zaga desmontaba lo que había construido la delantera. Por encima de ellos, una jerarquía en pirámide: el encargado del río, que representaba al empresario; el maestro del río, capitán de la maderada; los mayorales, los cuadrilleros, los guisanderos, los roperos, los rancheros y los broceros.

El gancho era de avellano, de dos o tres metros. Los de Priego tenían fama. Con las distancias y el ruido del río, los gancheros se comunicaban con un lenguaje no verbal propio.

Un oficio duro

El Acuerdo subraya que el oficio era arriesgado: crecidas inesperadas, pasos comprometidos y troncos inestables causaron muchos accidentes y víctimas, en una zona de inviernos largos y crudos. Era un trabajo nómada y temporal, de gente humilde que el resto del año cultivaba la tierra.

Hasta cuándo, y qué queda

La ganchería perduró hasta avanzados los años cuarenta del siglo XX. Hasta los sesenta quedaron las repuntas, con menos madera, ligadas a las traviesas del ferrocarril. Aquellos pueblos pierden población desde los años sesenta, y hoy tienen una de las densidades más bajas de Europa.

Del oficio queda la memoria de los hijos de gancheros, que lo recrean sin ser el suyo. En Priego se celebran desde hace años las Jornadas Gancheras en torno al Escabas, y la villa tiene un Museo Etnográfico y una Biblioteca que guardan esa memoria; en Cañizares hay jornadas en torno al Guadiela y, en Puente de Vadillos, el Museo de la Madera y los Gancheros. Cada último fin de semana de agosto, la Fiesta de los Gancheros reúne a cinco pueblos de Guadalajara, que la organizan por turnos, y recrea la corta, la saca con mulas y la navegación de los troncos. Hay monumentos a los gancheros en Priego, en Poveda de la Sierra y en Cuenca.

El Júcar y el Cabriel

La madera no solo bajaba al Tajo. En el Júcar, cada primavera los pinos de la Serranía bajaban hacia Cuenca, y la obra del Salto de Villalba tuvo que dejarlos pasar. De las maderadas del Júcar y del Cabriel hay bibliografía localizada; en este relato no se ha podido leer y queda como pendiente.

Palabras del oficio

Ganchero
Hombre que conducía los troncos por el río. Su nombre viene de su única herramienta, el gancho.
Gancho
Pértiga de dos o tres metros, de avellano, con una punta de lanza y un saliente curvo de hierro acerado. Los que se fabricaban en Priego eran famosos.
Maderada
La conducción de los troncos río abajo, de la corta a su llegada a Aranjuez; también cada expedición. Empezaba en marzo y duraba entre tres y seis meses.
Encambrar
Apilar los troncos durante una temporada para que soltaran sus jugos y resinas y flotaran mejor.
Repunta
Expedición corta de madera que se hizo hasta los años sesenta, cuando el oficio ya había terminado.
Adobo
Obra de ingeniería que la compañía de delantera levantaba con los propios troncos para salvar un desnivel o un paso difícil.

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Preguntas frecuentes

¿Qué era un ganchero?

El hombre que conducía los troncos por el río con un gancho, una pértiga de dos o tres metros con punta de lanza y un saliente curvo de hierro. Muchos lo eran solo parte del año y el resto del tiempo trabajaban como agricultores.

¿Hasta cuándo hubo maderadas?

Hasta avanzados los años cuarenta del siglo XX, cuando el camión resultó más rentable que el río. Hasta los sesenta hubo todavía algunas expediciones cortas, las repuntas, con mucha menos madera.

¿Qué pueblos de Cuenca están en la declaración de 2021?

Priego, Cañamares, Cañizares, Beteta y Santa María del Val. Los otros cinco son de Guadalajara: Peralejos de las Truchas, Taravilla, Poveda de la Sierra, Zaorejas y Peñalén.

¿Dónde se recuerda hoy el oficio en la Serranía?

En Priego, con unas Jornadas Gancheras en torno al Escabas, un Museo Etnográfico y una Biblioteca; y en Cañizares, con jornadas en torno al Guadiela y el Museo de la Madera y los Gancheros de Puente de Vadillos. Hay monumentos a los gancheros en Priego, en Poveda de la Sierra y en Cuenca.

Fuentes y lecturas
  1. Acuerdo de 20/04/2021 del Consejo de Gobierno por el que se declara Bien de Interés Cultural los Gancheros del Alto Tajo (DOCM n.º 80, 28-04-2021, pp. 17206-17208) texto consultado · Texto leído entero. Es la fuente de todas las cifras y fechas del relato.
  2. Cadena SER: «Maderadas y gancheros: descubre la historia fluvial de la Serranía de Cuenca» (17-2-2024) referencia localizada · Localizada por la investigación de Luna; no se ha leído.
  3. Juan Piqueras Haba y Carme Sanchis Deusa: «Maderadas y gancheros por los ríos de España. Con especial referencia a los ríos Cabriel, Júcar/Xúquer y Turia» (2023) referencia localizada · Solo la ficha del libro; no se ha leído.

Cuestiones pendientes

  • Qué tramos exactos del Escabas y del Guadiela se navegaban y desde qué embarcaderos: el Acuerdo habla del Tajo y de sus afluentes en general y no los enumera.
  • Las maderadas del Júcar y del Cabriel, que bajaban la madera hacia Cuenca y Levante: hay bibliografía localizada (Piqueras y Sanchis, 2023), pero no se ha leído.
  • La inclusión en una lista de la UNESCO que registra el catálogo de patrimonio de Castilla-La Mancha (1-12-2022): sin contrastar.
  • Testimonios orales de gancheros o de sus hijos en Priego, Cañamares y Cañizares: no hay ninguno en la investigación reunida.

Todas las fuentes de la memoria.

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