Oficio · Hasta los años 60 · Los oficios del monte y del agua
La dehesa y el ganado de Valsalobre
La dehesa de Valsalobre estaba reservada a las vacas y las mulas de labor, y se cerraba en mayo con espinos para que no entraran en las siembras. Un vecino hacía de mulero o de vaquero por subasta y cobraba en trigo. Los rebaños de ovejas, en cambio, invernaban en Andalucía. Lo cuentan vecinos en vídeos de Vestal Etnografía.
La dehesa y el pueblo
Alrededor de Valsalobre había un monte, la dehesa, reservado a los animales de trabajo: las vacas y las mulas. Las ovejas no podían entrar. Era un lujo para el pueblo, y los vecinos lo cuidaban: lo cercaban, lo guardaban y lo celebraban.
Los campos de siembra estaban por pagos, y la mitad norte se sembraba un año y la mitad sur, al siguiente. En primavera, en mayo, se cerraba la dehesa entera para que las mulas y las vacas no pasaran a donde estaba el trigo. Si había un portillo en una pared, se tapaba con espinos. Los vecinos los cortaban en el monte y un par de mulas los arrastraba hasta el sitio, mientras otros iban cerrando. Había puertas, con nombre, como la de la huerta vieja o la de los cajigares. Quien metía ganado sin permiso lo arriesgaba a una denuncia del guarda.
El mulero y el vaquero
Alguien tenía que guardar a los animales. Cada año el cargo salía a subasta, y se quedaba con él quien lo hacía por menos. El mulero guardaba las mulas de todo el pueblo; el vaquero, las vacas. A uno y a otro se les pagaba en trigo, en septiembre, y según los animales de cada casa: tres celemines por vaca, o media fanega por el par de mulas, recuerdan los entrevistados, sin acordarse bien. El que tenía una sola mula pagaba la mitad. Uno de los vecinos cuenta, con humor, que quien solo tenía un burro decía que debía pagar menos, porque los burros y los caballos eran los peores de guardar.
Por la mañana, el mulero tocaba un caracol y la gente sacaba las mulas a un sitio determinado. Había dos caracoles, uno para las vacas y otro para las mulas, y sonaban distintos. Por la tarde volvían a la dehesa, y por la mañana se las trababa para poder cogerlas. El almuerzo era un trozo de pan y, a lo mejor, un arenque o una sardina.
Era un trabajo de niños. Un vecino cuenta que a los nueve años guardaba las mulas con su hermano mayor, y otro, que a los once dormía en una choza con los vaqueros y se hartaba de llorar cuando las yeguas se escapaban a la siembra. Muchos chicos dejaban la escuela para hacerse pastores a los doce años, y uno de ellos dice que no tuvo niñez.
La cerrada, una fiesta
Cuando se cerraba la dehesa, el pueblo lo celebraba. Venían todos, cortaban los espinos y los traían. Había comida, algo de bebida y una «entrada de moros» en la plaza: un vecino, que tenía fama de gracioso, se disfrazaba y entraba montado en su mula. Después, baile en la plaza. Al día siguiente salían todos a limpiar los caminos, porque por allí iban a pasar las mulas con el trigo. Hoy, dicen, hay caminos que ya no se pueden andar.
Los rebaños, a Andalucía
Aparte de las mulas y las vacas, Valsalobre tuvo ovejas. Un vecino de 97 años recuerda unas siete mil cabezas de ganado lanar, mil cabras y más de cien entre mulas y vacas, todo con su terreno roturado. Era mucho ganado; lo que no había, dice, era tanta maleza como ahora.
Los rebaños pequeños, de trescientas o cuatrocientas ovejas, y los grandes, que eran de ciertos propietarios, bajaban cada invierno a Andalucía o a la Mancha. Volvían en junio. Los pastos de verano se pagaban según el terreno de cada pueblo. Un pastor recuerda que bajaban a Sierra Morena, por la vereda y la cañada real, y que un invierno fue muy malo: no hubo comida, las crías se morían y cada mañana aparecían treinta o cuarenta corderos muertos. Otro cuenta que su padre tardó treinta días en llegar a Córdoba andando con vacas y mulas, y que mientras tanto su madre se quedaba en el pueblo, y en mayo ya no había trigo.
En verano, según un pastor, el ganado subía a la muela que hay encima del nacimiento del Cuervo. Otro, que a los doce años se fue de pastor, cuenta que tenía el ganado a una hora larga andando del pueblo. Las ovejas se recogían en las parideras, los corrales del campo; un vecino calcula que habría diez o doce en el término.
Qué pasó después
Con los años, el ganado fue a menos y la gente se marchó del pueblo; cómo ocurrió está en Cuando llegaron el teléfono, la luz y el agua. La dehesa sigue ahí, aunque, dicen, de la fiesta de la cerrada solo queda el recuerdo.
Palabras del oficio
- Dehesa
- En Valsalobre, el monte cercano al pueblo reservado a las vacas y las mulas de trabajo. Las ovejas y las cabras no podían entrar.
- Mulero
- Vecino que guardaba las mulas de todo el pueblo, con un caracol que avisaba por la mañana. Se encargaba por subasta y se pagaba en trigo.
- Portillo
- Hueco en una pared de piedra, que se tapaba con espinos para que el ganado no pasara.
- Paridera
- Corral del monte donde se recogía el ganado, sobre todo en la época de los partos. Un vecino recuerda diez o doce en el término.
Dónde está hoy
Sigue en otras webs
- Valsalobre en altotajo.es · el pueblo contado desde el Alto Tajo
Preguntas frecuentes
¿Qué era la dehesa de Valsalobre?
Un monte cercano al pueblo, cerrado con espinos y paredes, donde pastaban las vacas y las mulas de labor. Las ovejas y las cabras no podían entrar y el guarda denunciaba al que las metiera.
¿Quién guardaba las mulas?
Un vecino que se quedaba el encargo por subasta, el mulero, que cobraba en trigo según las mulas de cada casa. Otro hacía de vaquero con las vacas. Cada uno tocaba su caracol por la mañana.
¿Adónde iban los rebaños en invierno?
A Andalucía y a la Mancha. Volvían en junio. Un vecino recuerda bajar con quinientas ovejas a Córdoba, andando durante un mes.
Fuentes y lecturas
- Vestal Etnografía: «La ganadería en la dehesa de Valsalobre» texto consultado · Fuente oral. Leída la transcripción automática: cifras y nombres de lugar son recuerdos y se toman solo donde la transcripción es clara.
- Vestal Etnografía: «Los mayos y la matanza en Valsalobre» (conversación con un vecino de 97 años y una vecina) texto consultado · Fuente oral. De aquí, el ganado del pueblo y la fiesta de la cerrada.
- Vestal Etnografía: «Historias de la taberna y el baile en Valsalobre» (conversación con tres vecinos) texto consultado · Fuente oral. De aquí, el reparto de la siembra en dos hojas, norte y sur.
- Vestal Etnografía: «La agricultura y las hogueras de invierno en Valsalobre» (conversación con tres vecinos) texto consultado · Fuente oral. De aquí, el trabajo de mulero y de pastor y la invernada en Andalucía.
Cuestiones pendientes
- Las cifras de ganado (7.000 lanar, 1.000 cabras…) son de memoria y de un solo testigo. Contrastar con el Catastro de Ensenada o las estadísticas ganaderas.
- Fecha exacta de la fiesta de la cerrada y de la «entrada de moros»: sin concretar.
- El monte de Serrezuela: un entrevistado cuenta que el suelo es de Valsalobre pero que las cortas se reparten con otros pueblos. Sin contrastar.
- Itinerario de la trashumancia a Andalucía (cañadas y veredas): los entrevistados nombran sitios, pero la transcripción es poco clara.
- Ubicación de la dehesa y de sus puertas (la huerta vieja, los cajigares): sin coordenadas.
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